El 16 de octubre, el ministro de Defensa de Bulgaria, Dimitar Stoyanov, informó que su país solicitó formalmente a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) el despliegue de aeronaves de combate y sistemas contra vehículos aéreos no tripulados (VANT), con el propósito de reforzar sus capacidades defensivas ante una serie de ataques contra buques comerciales en el mar Negro, frente a las costas de Bulgaria y Rumania.
Bulgaria solicita a la OTAN medios aéreos y sistemas anti-VANT
La solicitud se produjo después de que un buque comercial se hundiera frente a la costa búlgara el 13 de octubre, tras un ataque con un VANT, y de que otros dos buques resultaran alcanzados y se incendiaran en aguas próximas a la costa rumana durante la misma semana. El Gobierno búlgaro convocó al embajador de Rusia tras el hundimiento. Los incidentes pusieron de manifiesto los riesgos que las operaciones con VANT vinculadas al conflicto entre Rusia y Ucrania representan para el tráfico marítimo comercial en las proximidades del flanco sudoriental de la Alianza.
Stoyanov señaló que el Gobierno envió solicitudes al secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y al comandante supremo aliado en Europa para requerir el refuerzo de las capacidades nacionales, incluido el despliegue de fuerzas adicionales en territorio búlgaro. Asimismo, anunció que prevé reunirse con sus homólogos de Rumania y Turquía para coordinar medidas y establecer un enfoque común frente a la situación en el mar Negro. Bulgaria también manifestó su intención de incorporarse a una iniciativa de la OTAN contra los VANT antes de finalizar octubre y propuso establecer una moratoria sobre los ataques contra buques civiles.
Por su parte, Rutte se reunió el 15 de octubre con el primer ministro búlgaro, Rumen Radev, y el presidente rumano, Nicușor Dan. Tras el encuentro, afirmó que la Alianza continuaría trabajando con sus miembros de la región del mar Negro para ajustar su postura de disuasión y defensa según las necesidades. Un funcionario de la OTAN indicó que la solicitud búlgara sería tratada por los embajadores de los 32 Estados miembros durante la semana siguiente.