El 15 de octubre, el Departamento de Defensa de Australia informó una inversión de USD 2400 millones durante seis años para desarrollar capacidades de comando y control destinadas a la defensa aérea y antimisiles integrada de la Fuerza de Defensa Australiana (ADF). La iniciativa se ejecuta mediante el proyecto Air 6500, cuyo componente central es el Sistema Conjunto de Gestión de Batalla Aérea (JABMS), orientado a integrar sensores, sistemas de armas y responsables de la toma de decisiones de los distintos componentes de la fuerza.
Australia destina USD 2400 millones al desarrollo de sistemas de defensa aérea
El proyecto busca fortalecer la capacidad australiana para responder a amenazas aéreas y misilísticas avanzadas y modernizar la infraestructura de vigilancia y control del espacio aéreo. El JABMS reemplazará al actual Sistema de Gestión de Batalla Aérea y permitirá compartir información entre los dominios marítimo, terrestre, aéreo, espacial y cibernético, con el objetivo de establecer una imagen operacional común y mejorar la coordinación de las operaciones de defensa aérea y antimisiles.
La nueva arquitectura permitirá integrar plataformas actuales y futuras, entre ellas los destructores clase Hobart, los aviones de combate F-35A Lightning II y el futuro sistema terrestre de defensa aérea de alcance medio (MRGBAD), cuyo desarrollo se encuadra en el proyecto Land 6504. La iniciativa también contempla la construcción de instalaciones en la Base de la Real Fuerza Aérea Australiana (RAAF) en Darwin, la adquisición de vehículos desplegables para puestos de comando, el sostenimiento de capacidades existentes y la integración de nuevos sistemas. La ejecución incluye una asociación estratégica con Lockheed Martin Australia y empresas de la industria nacional.
El vicealmirante del aire Martin Nussio, responsable de la División de Sistemas de Defensa Aérea y Espacial del Defence Delivery Group, afirmó que el proyecto proporcionará la arquitectura de comando y control necesaria para integrar las capacidades de defensa aérea y antimisiles en una red común. Asimismo, señaló que el sistema permitirá a los comandantes disponer de información y herramientas de apoyo a la decisión para responder con mayor rapidez a las amenazas emergentes.