El Parlamento de Egipto autorizó el apoyo militar a Arabia Saudita ante los ataques hutíes

Soldados egipcios se alinean en columna a la espera de nuevas órdenes durante el ejercicio Bright Star
Soldados egipcios se alinean en columna a la espera de nuevas órdenes durante el ejercicio Bright Star | Public domain

El 26 de octubre, el Parlamento de Egipto autorizó al presidente Abdel Fattah al-Sisi a adoptar las medidas necesarias para apoyar militarmente a Arabia Saudita frente a los ataques del movimiento hutí de Yemen. La decisión fue aprobada por una mayoría de dos tercios en una sesión a puertas cerradas, a solicitud del mandatario, y contempla una eventual asistencia defensiva coordinada con Riad, siempre que el reino solicite apoyo. Hasta ese momento, Arabia Saudita no había presentado una solicitud formal de envío de tropas egipcias.

La autorización se produjo en un contexto de intensificación de las acciones hutíes contra territorio saudita, incluidos ataques contra el aeropuerto internacional de Riad y la compañía petrolera estatal Saudi Aramco, que afectaron las operaciones aéreas y las exportaciones de petróleo. La escalada también incrementó las preocupaciones sobre la seguridad del estrecho de Bab el-Mandeb, paso marítimo que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y constituye un acceso estratégico a las rutas comerciales que conducen al canal de Suez.

El presidente Al-Sisi sostuvo que la participación egipcia tendría carácter exclusivamente defensivo y estaría limitada a la protección del territorio, las fronteras y la soberanía sauditas, sin extenderse a operaciones ofensivas contra Yemen. El alcance concreto de la asistencia no fue especificado en la resolución parlamentaria. Según Taher al-Khouly, vicepresidente de la comisión legislativa del Parlamento egipcio, un eventual despliegue de fuerzas dependería de una solicitud saudita y de la coordinación bilateral. Egipto había participado en la coalición liderada por Arabia Saudita desde marzo de 2015, principalmente mediante el empleo de unidades navales para proteger las líneas de comunicación marítima del mar Rojo, además de un contingente terrestre de aproximadamente 800 efectivos con participación limitada en combate.

La decisión generó objeciones de sectores de la oposición egipcia. El Movimiento Civil Democrático rechazó la intervención militar en el conflicto y sostuvo que El Cairo debía priorizar la mediación diplomática. Por su parte, el Partido Socialdemócrata Egipcio anunció que sus legisladores se abstendrían, al considerar insuficiente la información disponible sobre los objetivos, la duración, los costos y los riesgos de una eventual misión. En paralelo, el ministro de Relaciones Exteriores egipcio, Badr Abdelatty, reiteró la necesidad de explorar vías diplomáticas para resolver el conflicto yemení.

Fuentes

Redacción del Manual de Informaciones. 29/10/2026