El 22 de octubre, la empresa petrolera estatal Saudi Aramco ordenó a su personal evacuar la sede central de Dhahran y continuar sus tareas de manera remota, en la provincia Oriental de Arabia Saudita. La medida fue informada un día después de un ataque contra el aeropuerto internacional Rey Fahd, en Dammam, que causó dos muertos y ocho heridos. La compañía no había comunicado oficialmente el motivo de la evacuación.
Arabia Saudita ordena evacuar la sede central de Aramco en Dhahran
La decisión constituyó la primera orden de evacuación de la sede desde el inicio de la guerra con Irán. El edificio había sido alcanzado durante un ataque atribuido a los hutíes yemeníes a mediados de octubre, que provocó daños en varias plantas y un incendio. El complejo alberga un centro de operaciones desde el cual Aramco supervisa instalaciones de extracción de petróleo en tierra y mar, refinerías, terminales de exportación y una red de oleoductos.
En un hecho separado, el Ministerio de Energía saudí informó que dos personas murieron el 21 de octubre después de que las defensas aéreas interceptaran un vehículo aéreo no tripulado (VANT) que se dirigía contra una instalación del yacimiento petrolífero de Shaybah, ubicado al sudeste del país. Por su parte, la Autoridad General de Aviación Civil confirmó las víctimas del ataque contra el aeropuerto Rey Fahd, situado aproximadamente a 15 kilómetros al norte de Dhahran, y comunicó que las operaciones aeroportuarias se habían reanudado.
Arabia Saudita respondió a los ataques hutíes con acciones contra posiciones de lanzamiento de misiles y afirmó haber interceptado proyectiles balísticos dirigidos contra su territorio. El Gobierno saudí también solicitó mayor apoyo de sus aliados para contrarrestar los ataques. Según funcionarios estadounidenses, el Departamento de Estado de Estados Unidos ordenó la salida de algunos diplomáticos y familiares destinados en Arabia Saudita y evaluaba medidas similares en otras representaciones de la región.