El 18 de octubre, la Presidencia de Egipto anunció que el país está dispuesto a proporcionar a Arabia Saudita apoyo necesarias para proteger su seguridad, estabilidad e integridad territorial, ante la intensificación de los ataques del movimiento hutí de Yemen. El presidente egipcio, Abdel Fattah al-Sisi, había solicitado una sesión urgente del Parlamento para autorizar una eventual asistencia militar, sujeta a un pedido saudí.
Egipto evalúa una eventual intervención militar en apoyo de Arabia Saudita
La declaración se produjo en un contexto de reanudación de los combates entre los hutíes, que controlan Saná y amplias zonas del norte de Yemen, y las fuerzas respaldadas por Arabia Saudita. Los ataques hutíes recientes alcanzaron objetivos en Riad y vinculados con la empresa petrolera Saudi Aramco. La escalada también plantea riesgos para el tránsito marítimo por el estrecho de Bab el-Mandeb, una vía estratégica para el comercio internacional y el transporte de hidrocarburos.
La disposición egipcia fue comunicada después de una reunión del Consejo de Defensa Nacional, presidida por Al-Sisi y con participación de autoridades gubernamentales, parlamentarias y militares. El mandatario indicó que Egipto actuaría de acuerdo con las orientaciones del rey saudí Salman bin Abdulaziz y del príncipe heredero Mohammed bin Salman. El canciller egipcio, Badr Abdelatty, también mantuvo una comunicación telefónica con su homólogo saudí, Faisal bin Farhan, durante la cual abordaron la situación regional y la necesidad de reducir la escalada. Una eventual participación militar egipcia podría ampliar la implicación de actores regionales en el conflicto.