El 30 de septiembre de 2026, el Ejército de Estados Unidos anunció la adjudicación de cinco acuerdos de transacción para desarrollar prototipos de sistemas de guerra electromagnética, por un monto total de 66,6 millones de dólares. La iniciativa, gestionada por el Programa Ejecutivo de Capacidades de Inteligencia y Guerra del Espectro (CPE ISW), forma parte del programa de contravigilancia y reconocimiento (CSR), orientado a proteger a las fuerzas terrestres frente a amenazas de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR).
El Ejército de Estados Unidos adjudicó cinco acuerdos para desarrollar prototipos de guerra electromagnética
Los acuerdos fueron adjudicados a Ideas, Commitment, Results (ICR), por 18,8 millones de dólares; Kellogg Brown & Root (KBR-Kord), por 22,4 millones; Northrop Grumman-Xetron, por 6,9 millones; Raytheon, por 7,6 millones; y Systems & Technology Research (STR), por 10,9 millones. Los prototipos estarán destinados al desarrollo de capacidades de guerra electromagnética para contrarrestar amenazas ISR.
Los acuerdos establecen períodos de ejecución de entre 18 y 20 meses. Una vez desarrollados los prototipos, el Ejército prevé realizar pruebas de campo y ejercicios para evaluar su eficacia, aptitud operativa, supervivencia y posibilidades de producción a mayor escala. El comunicado vincula esta iniciativa con la necesidad de contrarrestar amenazas asociadas al dominio espacial mediante efectos no cinéticos.
Kent Shea, gerente de producto de Superioridad Espacial Táctica del Ejército estadounidense, señaló que los efectos no cinéticos contribuirán a preservar la libertad de maniobra y la potencia de combate de las fuerzas terrestres frente a amenazas procedentes del dominio espacial. El comunicado no especifica las características técnicas de cada prototipo ni los sistemas espaciales concretos que serán objeto de contramedidas.