Entre el 9 y el 11 de agosto, más de 130 integrantes sanitarios de diferentes extracciones de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos participaron junto con unidades de combate y fuerzas extranjeras en ejercicios de atención y evacuación de bajas durante “Northern Strike 26-2”, desarrollado en el Centro de Entrenamiento de Preparación para el Combate de Alpena, en Michigan. El entrenamiento se realizó bajo el concepto de fuerza total y reprodujo un ambiente multidominio disputado, con ataques simulados de vehículos aéreos no tripulados (VANT), interrupciones logísticas y necesidad de mantener la atención sanitaria mientras las unidades se encontraban expuestas al fuego enemigo.
Estados Unidos ensaya evacuación sanitaria bajo amenaza de vehículos aéreos no tripulados
El personal practicó desde atención táctica de bajas en combate en el punto de lesión hasta evacuación y tratamiento mediante equipos de transporte aéreo de cuidados críticos, equipos quirúrgicos terrestres, En sistemas de clasificación y ubicación de pacientes (ERPSS) y módulos apoyo médico expedicionario (EMEDS). Los ERPSS fueron empleados para concentrar, estabilizar y mantener bajas hasta disponer de un medio de evacuación, mientras que los EMEDS operaron como instalaciones sanitarias modulares para cirugía y atención de trauma en posiciones adelantadas.
Los escenarios incluyeron ataques simulados de enjambres de VANT contra instalaciones médicas, evacuación de pacientes hacia un refugio subterráneo y empleo de sistemas no tripulados para reconocimiento y transporte sanitario. En una de las actividades, un maniquí que representaba una baja fue trasladado desde tierra mediante un VANT hasta una embarcación no tripulada en el lago Hurón. También se utilizaron plataformas aéreas, de superficie y semisumergibles autónomas para transportar sangre y otros suministros médicos. Durante otro escenario, las unidades emplearon redes anti VANT, armas portátiles y un vehículo terrestre no tripulado cuadrúpedo para inspeccionar los sistemas neutralizados antes de evacuar las instalaciones.
El cirujano general de la Fuerza Aérea y la Fuerza Espacial, teniente general John J. DeGoes, señaló que el entrenamiento sanitario debe reproducir las condiciones previstas durante las operaciones de combate y definió como áreas prioritarias la preparación, el entrenamiento realista, el movimiento multimodal de pacientes y la innovación médica. El brigadier general James Parry indicó que la preparación frente a ataques con VANT y la capacidad de continuar la asistencia desde instalaciones protegidas forman parte de los requerimientos considerados para futuros conflictos.
Médicos militares ucranianos que participaron del ejercicio aportaron experiencias sobre la amenaza de sistemas no tripulados contra instalaciones sanitarias y el empleo de posiciones subterráneas para mantener la atención de bajas.