El 14 de septiembre, el movimiento hutí Ansar Allah afirmó haber ejecutado una operación con decenas de misiles balísticos y vehículos aéreos no tripulados (VANT) contra la Base Aérea King Khalid, situada en Khamis Mushait, en el sudoeste de Arabia Saudita. El portavoz militar hutí, brigadier general Yahya Saree, indicó que la operación estuvo dirigida contra instalaciones militares de la base, mientras la Defensa Civil saudí había emitido alertas por posibles ataques en Khamis Mushait y otras localidades del sur del reino.
Los hutíes anuncian un ataque con misiles y sistemas no tripulados contra una base aérea de Arabia Saudita
Según Saree, los blancos seleccionados comprendieron hangares de aeronaves, instalaciones de radar, pistas de aterrizaje, depósitos de municiones y otras instalaciones militares. El portavoz aseguró que se produjeron impactos y daños, aunque hasta el momento las autoridades sauditas no confirmaron pérdidas ni daños dentro de King Khalid. La base alberga, entre otras unidades, aeronaves F-15SA de la Real Fuerza Aérea Saudita.
Ansar Allah presentó la operación como respuesta a los ataques aéreos ejecutados durante los últimos días sobre territorio yemení. Saree sostuvo que aeronaves F-15 y Eurofighter Typhoon sauditas realizaron más de 300 ataques durante cinco días; esa cifra procede de la declaración hutí y no cuenta con confirmación independiente. Arabia Saudita y los hutíes mantienen desde julio un nuevo ciclo de ataques transfronterizos después del deterioro de la tregua que había reducido las hostilidades directas desde 2022.
Saree afirmó que las operaciones contra objetivos sauditas continuarán mientras persistan las acciones militares sobre Yemen y señaló que nuevos ataques serán respondidos con operaciones de mayor alcance. Arabia Saudita no formuló inicialmente una respuesta específica sobre el ataque reivindicado contra King Khalid.