A mediados de julio, la Fuerza de Defensa de Australia (ADF) realizó en el polígono de Woomera, en el sur de Australia, pruebas de un sistema de defensa aérea terrestre de alcance medio de configuración híbrida, logrando interceptar un blanco aéreo mediante el uso de un misil SM-2 desde un lanzador expedicionario montado sobre remolque, con guiado radar de barrido electrónico y control de tiro provisto por una arquitectura Aegis virtualizada, en el marco del ejercicio Taipan Strike 2026.
Australia prueba un sistema híbrido de defensa
El sistema ensayado integró subsistemas existentes
del inventario australiano con nuevas soluciones de comando y control, sensores
y lanzadores, constituyendo una arquitectura de defensa aérea basada en la
reutilización de capacidades navales en un entorno terrestre. El interceptor
SM-2 empleado forma parte del arsenal de la Armada Real Australiana, junto con
variantes más avanzadas como el SM-6, lo que permite evaluar su empleo en un
esquema de defensa antiaérea y antimisiles de base terrestre.
La arquitectura de combate se estructuró sobre una
versión expedicionaria del sistema Aegis desarrollada por Lockheed Martin,
normalmente embarcado en destructores clase Hobart y futuras fragatas clase
Hunter, integrada con radares AESA producidos por la firma australiana CEA
Technologies. El lanzamiento se efectuó desde un sistema expedicionario tipo
Derringer, diseñado para proporcionar capacidad de despliegue móvil. Durante la
prueba, el sistema detectó, siguió y neutralizó un blanco aéreo tipo BQM-74E, validando
la interoperabilidad entre sensores, sistema de mando y control y vector
interceptor.
Tras la divulgación del
ensayo, autoridades de defensa australianas señalaron que el sistema continúa
en fase de desarrollo. Lockheed Martin indicó que la solución permite
incrementar la interoperabilidad entre fuerzas y maximizar el empleo de
inventarios existentes. En el ámbito político, sectores de la oposición
australiana manifestaron preocupación por la vulnerabilidad de infraestructuras
militares frente a amenazas de misiles, en el contexto de un lanzamiento
balístico chino en el Pacífico Sur ocurrido días antes.