El 7 de julio se desarrolló la cumbre de la OTAN en Ankara, Turquía. Los jefes de Estado y de gobierno de los países miembros reafirmaron el principio de defensa colectiva del Artículo 5, incrementaron compromisos de inversión en capacidades militares y abordaron la situación de seguridad derivada de la escalada entre Estados Unidos e Irán en el estrecho de Ormuz, donde se registraron ataques recíprocos y una interrupción del tráfico marítimo.
Cumbre de la OTAN se lleva a cabo en Turquía
Durante la cumbre, la declaración conjunta destacó el aumento de más de USD 139.000 millones en inversión en defensa por parte de los aliados europeos y Canadá, junto con anuncios de adquisiciones por más de USD 50.000 millones orientadas a ampliar la base industrial de defensa y acelerar procesos de innovación tecnológica. Asimismo, se reiteró el apoyo sostenido a Ucrania mediante mecanismos bilaterales y multilaterales, con énfasis en la previsibilidad y continuidad del financiamiento en el largo plazo.
Los aliados acordaron profundizar la cooperación con el sector industrial para incrementar la producción sostenida de capacidades militares, reducir cuellos de botella logísticos y garantizar la interoperabilidad entre fuerzas bajo estándares OTAN. Este enfoque responde a la necesidad de sostener operaciones prolongadas y asegurar el abastecimiento continuo en escenarios de alta intensidad, en línea con los principios de planificación de defensa colectiva y resiliencia estratégica
El presidente de Estados Unidos declaró que el Memorando de Entendimiento con Irán se considera finalizado, aunque dejó abierta la posibilidad de continuar negociaciones. Desde Irán, voceros parlamentarios y exfuncionarios manifestaron su disposición a responder a eventuales acciones militares adicionales. En la declaración final de la OTAN, los aliados reiteraron que Irán no debe desarrollar armas nucleares y solicitaron el respeto a la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz.