El 1 de julio, el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) ejecutó cinco ataques con Vehículos Aéreos No Tripulados (VANT) contra hangares de aeronaves en la base aérea de Saki, ubicada en Novofedorivka, Crimea ocupada por Rusia, donde se encontraban desplegados cazas Su-30 y Su-30SM. Como resultado, se registró un incendio en uno de los hangares.
Ucrania ejecuta ataques de precisión contra infraestructura aeronáutica rusa
Los ataques se dirigieron contra infraestructura de resguardo de aeronaves, específicamente hangares utilizados para protección y mantenimiento. Según el SBU, dos de las estructuras impactadas contenían cazas Su-30 y Su-30SM al momento del ataque. La base aérea de Saki constituye un nodo relevante para la aviación táctica rusa en el teatro del Mar Negro, desde donde se proyectan operaciones aéreas hacia el sur de Ucrania. La instalación fue previamente afectada el 9 de agosto de 2022 por una serie de explosiones que destruyeron múltiples aeronaves en plataforma.
El empleo de VANT en esta operación responde a un patrón de ataques de precisión de largo alcance orientados a degradar capacidades aéreas en retaguardia operativa. El Su-30SM, identificado en uno de los blancos, dispone de radar N011M Bars, capacidad de empleo de misiles aire-aire de medio y largo alcance y aptitud para misiones aire-superficie, con un radio de combate aproximado de 1500 km, lo que le permite operar sobre amplios sectores del frente desde Crimea.
Las autoridades ucranianas confirmaron la ejecución y resultados del ataque mediante un comunicado oficial del SBU, incluyendo el número de impactos, los tipos de aeronaves involucradas y la evaluación económica del daño. No se registraron declaraciones oficiales del Ministerio de Defensa ruso en relación con los efectos del ataque al momento de la publicación.