Entre el 8 y el 12 de junio de 2026, fuerzas aéreas de 19 países de la OTAN llevaron a cabo el ejercicio Ramstein Flag 2026, operando desde 15 ubicaciones distribuidas entre el norte de Noruega y el sur de España, con el objetivo de entrenar la conducción de operaciones aéreas combinadas en un entorno de combate de alta intensidad. Las actividades incluyeron misiones de superioridad aérea, ataque, defensa aérea integrada y operaciones desde bases dispersas, bajo coordinación del Centro de Operaciones Aéreas Combinadas de la OTAN en Bodø, Noruega.
Aviación embarcada de la OTAN ejecuta operaciones dispersas en vías terrestres
El ejercicio incluyó medios aéreos de diversas naciones, tales como aeronaves F-35B Lightning II estadounidenses, F-16 de Polonia, EF-18 del Ejército del Aire y del Espacio de España y F/A-18 de Finlandia, junto con capacidades de mando y control, reabastecimiento en vuelo y apoyo logístico. Entre las actividades ejecutadas se incluyeron operaciones desde pistas no preparadas y tramos de carreteras adaptados como bases expedicionarias, en línea con doctrinas de dispersión operativa destinadas a incrementar la supervivencia de las fuerzas aéreas frente a amenazas de precisión y ataques a infraestructura crítica.
Las operaciones en carreteras se desarrollaron en Finlandia, donde se emplearon segmentos de rutas acondicionados para permitir despegues, aterrizajes y reabastecimiento en posiciones adelantadas. En este contexto, aeronaves F-35B Lightning II del Escuadrón de Caza y Ataque de la Infantería de Marina 224 realizaron operaciones desde una carretera en Tervo, constituyendo el primer despliegue de este tipo de dicha fuerza en territorio finlandés.
El desarrollo del ejercicio contempló la ejecución de operaciones aéreas distribuidas en múltiples áreas de operaciones, con énfasis en la interoperabilidad, la resiliencia del sistema de mando y control y la capacidad de sostener el esfuerzo aéreo en un teatro extendido. La planificación y conducción de las misiones se centralizó en estructuras OTAN, mientras que la ejecución se descentralizó en bases principales, avanzadas y expedicionarias.
Autoridades militares estadounidenses y de la OTAN indicaron que el ejercicio estuvo orientado a reforzar la capacidad de combate combinado, la integración multinacional y la disuasión frente a amenazas aéreas avanzadas. El comandante de las Fuerzas del Cuerpo de Marines de EE. UU. en Europa y África, mayor general Daniel Shipley, señaló que la participación incrementa la capacidad operativa del componente aéreo y contribuye al cumplimiento de las misiones de la Alianza.