El 9 de junio, fuerzas del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), por orden del presidente Donald Trump, ejecutaron ataques aéreos contra objetivos militares iraníes en proximidades del estrecho de Ormuz, utilizando aeronaves de la Fuerza Aérea y la Armada, en respuesta al derribo de un helicóptero de ataque AH-64 Apache ocurrido la noche anterior en esa misma zona marítima.
Estados Unidos ejecuta ataques de precisión contra infraestructura iraní tras incidente con helicóptero AH-64 Apache
La operación consistió en ataques de precisión contra sistemas de defensa aérea, estaciones de control terrestre y radares de vigilancia iraníes. Según el CENTCOM, la acción se enmarcó en un concepto de autodefensa y buscó neutralizar capacidades que representaban una amenaza directa a aeronaves militares y al tráfico marítimo internacional en la región. Las operaciones se iniciaron a las 17:00 (hora del este de Estados Unidos) y se extendieron durante aproximadamente cuatro horas.
Para la ejecución, se empleó un paquete aéreo combinado integrado por cazas multifunción F-16 Fighting Falcon y F/A-18 Super Hornet, apoyados por aeronaves de reabastecimiento en vuelo KC-135 Stratotanker para sostener la permanencia en zona. Los vectores de ataque utilizaron munición guiada de precisión aire-superficie, incluyendo bombas JDAM y misiles AGM-88 HARM destinados a la supresión de defensas aéreas enemigas.
El derribo del helicóptero AH-64 Apache se produjo durante una misión de patrulla sobre el estrecho de Ormuz. Tras el impacto, la tripulación eyectó o evacuó la aeronave antes de su hundimiento, para luego ser rescatados.
El CENTCOM declaró que la operación fue proporcional y orientada a disuadir futuras acciones hostiles. El presidente Trump afirmó: “el ataque al Apache requería una respuesta militar”. Por su parte, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán anunció la posibilidad de ejecutar ataques directos contra fuerzas estadounidenses. El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, indicó que el incidente podría haber sido resultado de un accidente o error humano y negó responsabilidad directa en el derribo. Investigaciones estadounidenses continúan evaluando si el impacto fue intencional o consecuencia de una colisión con un VANT en el espacio aéreo congestionado de la zona.